Puede que sirva contigo vieja


Cuando su perro, Pogo, insistía en ladrar todos los días a las cuatro y media de la madrugada, don Tranquilino Morfeo, residente de Tapachula, decidió que era menester tomar medidas para que el animal permaneciera tranquilo. Siendo ingeniero, don Tranquilino resolvió el problema electrónicamente, mediante un disposiivo automático que lanza un chorro de agua sobre la cara del perro cada vez que este ladra. Un circuito amplificador recoge el ladrido y libera el chorro de agua. Cuando el ladrido cesa, el chorro de agua se interrumpe. En sólo pocas noches, Pogo aprendió la manera de conservarse seco, por lo que don Tranquilino y los vecinos pueden dormir ahora con entera tranquilidad, sin temor a que el animal interrumpa su sueño.


6 comentarios:

  1. Yomero Says:

    jajajajaja pues igual y si sirve para gente.

    Además así Pogo puede darse de beber sólo y no andar molestando cuando miras televisión.

  2. sirako Says:

    yo tenía un perico que se llamaba pogo, o ladraba, una de las dos...

  3. exiliado Says:

    ¿Y es un perro guardián?
    Ah, Pavlov...

  4. Sue Says:

    ¿Funcionará con las mujeres que no ladran?

  5. Sue Says:

    ¿Funcionará con las mujeres que no ladran?

  6. Anónimo Says:

    este... pos yo creo que Beto tomó el curso de dibujo por correspondencia... jejeje